“Mentime que me gusta” . Quizás no todos hayamos dicho esta frase. Pero estoy bastante seguro de que la mayoría la vivenciamos como deseo en más de una oportunidad. De hecho, tendemos a creer en los halagos sin detenernos demasiado a pensar si son o no son ciertos, sino por el placer que nos causan . Somos bichos bastante vanidosos, aún sabiendo que vanidad es sinónimo de falsedad, mentira. Pero esto es, casi, como empezar por el final. Así que voy a dejarlo para después. Hay tanto para decir sobre la mentira (y tantas perspectivas diferentes para abordar el tema) que difícilmente se puedan mencionar todos en un corto artículo de divulgación. Dada esta “realidad” (que la nota será, como mínimo, incompleta) a alguno se le podrá cruzar la idea de que omitir la verdad es también mentir. Y, por lo tanto, si uno sabe que va a mentir, ¿mejor sería callarse? Ya Watzlawick sugería (desde una perspectiva evolucionista) que si, de eso dependiera, ni siqu...
Compartiendo Psicología