Como muchos otros, la duda es un concepto que no se puede analizar "en abstracto". Hay que mirar cómo cada quien lo encarna. El efecto que el hábito de dudar puede tener en una persona depende de cosas que no tienen que ver con la duda en sí, sino con otras características psicológicas de la misma. Así, la misma duda, puede representar en alguien salud y en otro patología. Hay duda sana y duda patológica. Hay duda banal (superficial) y duda legítima (cuestionamiento profundo). Me gustaría explorar un poco acá algunos de estos variados matices. Hasta el más ignorante dice, de vez en cuando, algo sabio. Hasta el más inteligente e instruido dice frecuentemente pavadas. La gran ventaja, a mi entender, que tiene el supuesto ignorante sobre el supuesto sabio es que puede con más facilidad dudar de sí mismo . Así, se vuelve más capaz de escuchar al otro. Nadie tiene el monopolio de la verdad y, sin embargo, lo más frecuente es que la mayoría d...
Compartiendo Psicología