Dicho de una manera bastante burda, se podría identificar a dos clases genéricas de “taoístas”. Los que “perciben” el TAO, y los que se pierden en la multiplicidad del ying y el yang. Estos segundos, más que “taoístas” serían “yinyangistas” ( y así los nombraré de acá en más en esta nota). Los segundos pueblan la gran mayoría maniquea que, paradójicamente, pretenden estar despreciando el maniqueísmo sin comprender realmente de qué se trata el mismo. Vociferan, por ejemplo, que todo lo malo tiene algo de bueno y viceversa. Esto último, justamente, es el núcleo del maniqueísmo filosófico, que pone a los dos polos en un mismo plano horizontal. El TAO, como bien sabe la otra selecta minoría, es lo que está más allá, lo que trasciende la dualidad, no lo que la mezcla . Psicológicamente hablando, es una tercera posición de la psiquis . Exactamente lo mismo que a los “yinyangistas” les pasa a los supuestos “heraclitianos” posmodernos. Se quedan con la parte de...
Compartiendo Psicología