Hoy por hoy será difícil encontrar persona medianamente instruida que no esboce (con justa razón si se lo toma de forma literal) una sonrisa de sorna ante el relato bíblico de la creación del hombre como un muñequito de barro. Pero me sorprende sobremanera que los que notan con tanta facilidad que lo anterior "es un mito" compren (con la aparente misma facilidad) el mito del hombre natural. Y si a usted ya se le están revolviendo las tripas quizás e so sea un indicio de que detecta un ataque a sus creencias. Creo que en realidad, si fuéramos honestos, ante la pregunta ancestral sobre el origen del ser humano, deberíamos confesar que no sabemos nada. Hasta que no se invente la máquina del tiempo no hay forma empírica de probar cómo fue el (siempre supuesto) hombre originario. Así que un "hombre natural" (un ser humano sin cultura, sin marco regulatorio social y, sobre todo, sin lenguaje) es un hombre enteramente imaginario. Por eso, cuando con el objeto de pro...
Compartiendo Psicología