La autoafirmación es, como quien dice, “una espada de dos filos” . Hay un dicho oriental que reza: “un palo tiene siempre dos puntas” . Desde la perspectiva que quiero tomar acá (tiene otras) se podría decir, hablando del palo, que está la punta del que lo empuña y la del que recibe el palazo . Un palo se puede usar para muchas cosas, pero difícilmente sea algo que se elija para acariciar. ¿Y todo esto qué tiene que ver con el tema? Paciencia, ya llego. Hoy está muy de moda el prefijo “auto”. Se busca la “autoestima” . La gente lee libros de “autoayuda” . Se considera como uno de los “valores” más elevados a la “autonomía” . Se apologiza el “autoerotismo” . Se preconiza la “autogestión” . Se sacraliza la “autopoiesis” (que es como la versión intelectualoide del “self made man” americano). En el núcleo de toda esta caterva de individualismo autorreferencial cuasi masturbatorio, la “autoafirmación” se vive, a la vez, como una necesidad y un m...
Compartiendo Psicología