Creo que a priori parece más fácil hablar de la soberbia que de otras compulsiones. Digo "más fácil" porque hay que tener menos cuidado en herir susceptibilidades ya que todos, por lo general, creemos que los soberbios son los otros, nunca nosotros mismos . La soberbia, sin embargo, es una de las características más estimuladas por el sistema consumista. A veces bajo la máscara de autoestima, o de auterrealización, o de autodeterminación. No es lo mismo una autoestima sana que una desfigurada por la soberbia. Es necesario, para la salud psicológica, comprender la diferencia. Casi nadie reconoce en sí mismo la propia soberbia. Queda, por supuesto, un mínima parte de soberbios concientes y asumidos (por lo general psicópatas) a los que les chupa un huevo verdaderamente la opinión ajena. Aquellos que, además, tampoco se ocuparán en leer estas líneas, salvo que tengan algún interés en el que imaginen alguna ventaja personal como, por ejemplo, mejores herr...
Compartiendo Psicología